miércoles, 24 de noviembre de 2010

RESUMEN HISTÓRICO DE UNA ETAPA VIVIDA ( II )


El día 14 de abril de 1.931, encontrándonos dando clase de francés, con el profesor don Lucas Benítez Cerezal, en el viejo Instituto de la calle Méndez Núñez, se presentó todo descompuesto, el inspector del Colegio de los Padres Agustinos, Sr. Francisco, hombre de aspecto frailón, que le dijo:

Por amor de Dios, don Lucas, no deje Vd. salir a los niños, ya que hay un tiroteo , en La Placeta y acaban de matar a un muchacho.

El profesor fue combinando, distintas comisiones,a fin de que acompañaran, a las alumnas a sus casas,toda vez que ya existía la coeducación.

Por la tarde, en los "Cuatro Cantillos", se iban aglomerando los onubenses.en espera de que pusieran en libertad, a los presos políticos recluidos en la vieja cárcel de la calle de San
Francisco.y sobre las siete, apareció el viejo ordenanza, de la Compañia Telefónica, Sr. Guerra que portaba el telefonema --telegrama por teléfono- ordenando la libertad de los presos.

Acto seguido, los libertados, en compañía del pueblo, se dirigieron al Hospital Provincial, para trasladar los restos del infortunado, Francisco Boza García.a su domicilio en la calle Cervantes, de nuestra capital.

Al pasar la procesión cívica, por la calle Concepción, al llegar a la altura del Gran Casino de Huelva, el industrial onubense,don José Tejero Vizcaino, amigo íntimo de Alfonso XIII, hizo dos disparos contra la bandera republicana, que abría la comitiva , lo que dió lugar, a que
la muchedumbre asaltara, dicha institución recreativa.

A la mañana siguiente, por la calle de la Aceña, traían,en hombros, al Alcalde republicano, don Amós Sabrás Gurrea, que fue llevado, hasta el Casino Republicano , y desde el escenario del mismo, pronunciaba las siguientes palabras, que yo pude escuchar.

" ¡ Pueblo de Huelva :No queremos Guardías Civiles. No queremos policias, porque el pueblo, es muy honrado..... y no los necesitan.!.".

Por la tarde, se celebró el entierro del joven Boza, siendo multitudinario el acompañamiento, con gran profusión de banderas republicanas, y la participación de bandas de música.

La Presidencia de la Republica Española, la ostentó don Niceto Alcalá-Zamora y com0 Presidente del Gobierno, estuvo al frente, del mismo, don Alejandro Lerroux García.

El pueblo, satisfecho de haber logrado, por fín, un sistema democrático, pronto pudo darse cuenta, de la falta de consistencia del nuevo régimen, ya que en el año 1.932, empezaron las quemas de iglesias y conventos, estando de ministro de la Gobernación, don Antonio Maura.

En Arnedo (La Rioja), asesinan a tres Guardias Civiles. En Castilblanco (Badajoz), también perdieron la vida otros dos guardia, del mismo instituto.

Se concede la autonomía a los pueblos catalán y vasco, como asimismo la Ley de Azaña, concede el retiro a los militares, ascendiéndoles al grado inmediato superior.

En el año 1.932, el General Sanjurjo, se levanta el 10 de agosto, en Sevilla, siendo abortado el levantamiento, y detenido, en Huelva, cuando huía a Portugal, siendo condenado y recluido en el penal de Santoña, de donde logra evadirse.

En el año 1.933, es expulsado de España, el Cardenal Primado, don Pedro Segura Sáenz, y clausurado todos los centros de enseñanzas religiosas..

En Casas Viejas,(Cádiz), hay un movimiento anarquista, y Azaña manda una compañía de Guardias de Asalto, que entraron fusilando a todo el que encontraban delante. El cabecilla del motín, apodado "Seisdedos", se refugia, con su familia, en un chozo, que es incendiado, por las fuerzas del Orden Público.

En el año 1.934, se celebran elecciones generales, triunfando la C.E.D.A, que lideraba Gil Robles, pero las fuerzas de izquierdas, se oponen a que haya un gobierno de la derecha, en España, por lo que se forma un gabinete de coalición, presidido por don Alejandro Lerroux García, con tres ministros de la formación triunfante.

No obstante, se levanta un movimiento revolucionario en Asturias, promovido por los mineros, al que se unen los separatistas vascos y catalanes, toda la izquierda, y abren las puertas de las fábricas de Artilleria, de Oviedo y Trúbia, echando los cañones a la calle.

El Gobierno, envía una columna militar, al mando del general López Ochoa, que en seis días, acaban con los revolucionarios, mientras que en las Cortes, se destituye al presidente de la República, don Niceto Alcalá-Zamora, y es reemplazado por don Manuel Azaña Díaz.

Se convocan elecciones generales para el día 12 de febrero de 1.936, formándose una coalición de todos los partidos de izquierda, creándose un Frente Popular, que sale triunfante.

Nuevamente, empieza los desórdenes públicos, con la quema de iglesias y ataques a las personalidades de la derecha española.

El día 13 de julio, es detenido por fuerzas de la Guardia de Asalto, el Jefe de la Oposición, don José Calvo Sotelo, quién es asesinado en la misma furgoneta de la Dirección General de Seguridad, que fue la chispa, que hizo estallar la Guerra Civil Española, en la que durante tres años, perdieron la vida un millón de españoles.



miércoles, 17 de noviembre de 2010

RESUMEN HISTÓRICO , DE UNA ETAPA VIVIDA ( I )






Desde la esfera, de nuestro Derecho Constitucional, cabe distinguir tres formas de Estados, que pueden elegir, por vía democrática, todos los pueblos libres.

En primer lugar, nos encontramos con el régimen, de las monarquias parlamentarias, sujetas a ciertas normas dinásticas, o sea que se suceden, dentro del orden establecido, historicamente, dentro de las mismas.

Como alternativa, al sistema anterior, se nos presentan los estados republicanos, en los que la mas alta dignidad, de ellos, es desempeñada, por cualquier ciudadano, que es elegido por el pueblo, en consideración a su grado de inteligencia y su privilegiada situación política, que le asignan la suficiente capacidad jurídica, para ostentar dicho cargo público, teniendo una permanencia limitada, por la Constitución.

Y, en tercera posición, cabe citar los estados carismáticos, que basándose, en una situación nacional delicada, nacen a consecuencia de un levantamiento militar, en la que los ciudadanos se ven privados de sus derechos cívicos, para hacer frente a la emergencia del caso.

Yo, debido a mi dilatada existencia.he sido testigo presencial, como sujeto pasivo de estas tres formas, en las que se ha desenvuelto, nuestra vida nacional.

Nací, el día 14 de noviembre de 1.918, a las diez y media de la mañana, y sobre el mediodía, Huelva , era una gran fiesta, ya que las calles la invadían los onubenses, con una alegría inusitada, la banda de música, interpretaban alegres pasacalles, el cielo se cubría con el estruendo de los cohetes, y hubo gran presencia de banderas españolas.

No era, precisamente, por mi nacimiento, sino porque se estaba celebrando, la firma del armisticio, que dos días antes, había tenido lugar, y que constituía el final de la primera Guerra Europea, que había durado un cuatrenio 1.914- 1.918.

Pero, sin embargo, aunque esta contienda había terminado, España estaba sufriendo, otra gran batalla, debido a la insurreción de las cábilas , en el Norte de Africa, contra nuestras posiciones españolas.

Recuerdo, cuando me acercaba, a la esquina de la calle Rábida, siendo un niño, para ver, en varias ocasiones, compañías de soldados, que desde el Cuartel de Santafé, se dirigían a la estación de Sevilla, con destino hacia los campos riffeños.

Junto a esta grave situación, se unía la reinante anarquía, en Cataluña, en donde diariamente, se incendiaban fábricas, se asesinaban a miembros de la patronal, como se rompían las lunas de los escaparates, a consecuencia de las luchas obreras.

Todas estas circunstancias, llevaron a la toma del Poder, con la aprobación del Rey Alfonso XIII, al General don Miguel Primo de Rivera y Orbaneja, ya que la política española de los años veinte, era un verdadero desastre.

Por ello, se hizo cargo de las riendas del Gobierno, para conseguir dos objetivos: poder terminar, con la guerra del Riff, lo que se alcanzó, mediante la cooperación de los ejércitos francés y español, al llevar a cabo operaciones conjuntas.

De esta forma, terminaron,para siempre, las derrotas de nuestro ejército, como las del Gurugú, Annual o la gran Batalla del Barranco del Lobo, donde encontró la muerte, el valiente General Silvestre.

En lo que respecta al estado anárquico de Cataluña, nombró Gobernador Civil, de Barcelona, al General Martínez Anido, quién asumió el cargo, con todos los poderes, convocando a todos los responsables sindicales, a los que les advirtió que responderían con sus cabezas, si se producía un nuevo atentado, que afectara al Orden Público.

Sabia ,fue esta decisión, ya que cesaron todos los actos de inseguridad ciudadana, en toda Cataluña, y fue tan grande su éxito, que invitó a los Reyes de España, a que efectuaran un viaje regio a Barcelona, donde su vecindario recibieron, apoteosicamente, a los Monarcas, como agradecimiento, del pueblo catalán, por la restitución del Orden Público.

Después de conseguir, un gran desarrollo nacional, tanto en Educación, como en Obras Públicas, la ciudadanía, cansada del privilegio, que cada día, alcanzaban los militares, se mostraba mas reacia al gobierno del Directorio, por lo que el General Primo de Rivera, ya en el año 1.929, presentó su dimision, al Rey Alfonso XIII.

A la Dictadura, le sucedió, la llamada por el pueblo la "Dictablanda", al hacerse cargo del Poder, el general don Dámaso Berenguer, quien manifestó que el remedio, para terminar, con este estado de desconcierto, solamente se alcanzará con la celebración de Elecciones Municipales, dimitiendo al año de su nombramiento.

Se nombra Presidente del Gobierno, al Almirante Aznar, quién convoca al pueblo español, a las urnas, para el día 12 de abril de 1.931, obteniendo el triunfo el partido republicano, y dos días después,el 14, es proclamada la II República Española.











miércoles, 10 de noviembre de 2010

EL MONUMENTO A LA FE DESCUBRIDORA.


Constituye , éste, el símbolo mas representativo de la ciudad onubense, hallándose ubicado junto al estuario de los ríos Tinto y Odiel, en la conocida zona de la Punta del Sebo, a una distancia de cinco kilómetros de la capital.

Fue proyectado, por la escultora norteamericana, Miss Gertrude Vanderbilt Whitney, por encargo y financiación de la "Columbus Memorial Foundation", en el año 1.927, y representa la figura de un fraile franciscano del Monasterio de la Rábida, por la gran colaboración que prestaron a Cristóbal Colón, en la gran empresa del Descubrimiento de América, con la entrañable aportación, que prestaron a la misma los Padres Juan Antonio de Marchena y Fray Juan Pérez.

La obra, puede clasificarse como "cubista", utilizándose en la misma, como materia prima, la piedra caliza, del municipio de Niebla midiendo treinta y siete metros de altura, siendo representación de las culturas Azteca, Inca, Maya y Cristiana.

En el interior del pedestal, en el hueco, existe una sala, y en la misma figuran los nombres, tanto de los descubridores, que formaron la expedición colombina, como asimismo, el de los miembros de la fundación, que constribuyó a su creación, ocupando el centro un grupo escultórico, que representa a los Reyes Católicos.

En 1.956, se le agregó una placa conmemorativa, en la que figura el siguiente texto:

"Esta estatua fue donada al pueblo español, por el pueblo de los Estados Unidos de Ámerica, como expresión de amistad a la Nación, cuya generosidad y clara visión, hicieron posible el descubrimiento de Colón. Ha sido erigido bajo los auspicios de la "Colombus Memorial Foundation. Escultora Gertrude V. Whitney. ".

Fue descurbierta por el Embajador de los EEUU, John Davis Lodge.

En el año 1980, fue colocada otra placa con el siguiente contenido:

"1880-1980. La Real Sociedad Colombina Onubense, en el Centenario de su fundación, dedica esta placa en el honor de la Marinería que, bajo el mando de Colón y, los Hermanos Pinzón, hayaron un Nuevo Mundo.
Emiliano Sanz Escalera. Presidente. José María Segovia. Secretario."

Yo tuve la dicha de conocer personalmente, a la escultura Whitney, pues se hallaba hospedada, en casa de mi tío abuelo Don Manuel Rodríguez Martín, a la entrada del Paseo de la Independencia, dónde posteriormente se encontraba ubicada, la Inspección Provincial de Primera Enseñanza.

Yo acudía a visitar a mis familiares, y ella siempre me recibía cariñosamente, ofreciéndome caramelos de frutas.

Tenía el autor de estas líneas, once años cuando acudió, con su padre, a la inaguración del monumento, en la mañana del 29 de Marzo de 1929, día diluvioso, lloviendo a cántaros y, el acto fue presidido por el Presidente del Gobierno, General Primo de Rivera, junto a las autoridades regionales, provinciales y locales, en cuyo acto asistió una representación de la Marina Norteamericana, provista de impermeables, lo que le restó vistosidad a una fecha inmemorable, para esta tierra descubridora y colombina, que tiene el gran orgullo de que se engendrara en ella, el episodio más importante de la Historia, después del Cristianismo.

miércoles, 3 de noviembre de 2010

NIEBLA



Durante el Califato de Córdoba , fue el centro de la Taifa de Niebla. Los tartesios le llamaban Ilípula, los romanos Ilipla, los musúlmanes Lebla y los castellanos, como se denomina actualmente.

Su antigüedad se remonta, hacia los comienzos de la Edad del Hierro, apareciendo en sus alrededores numerosos restos neolíticos y necrópolis dolménicas, como los dólmenes de Soto y de la Huecas.

Durante la dominación fenicia, alcanzó gran importancia, por la riqueza minera de sus contornos, y por las facilidades de comunicación, ya que el rio Tinto, era navegable, hasta sus propias puertas.

Durante la ocupación romana, pasaba por esta ciudad la calzada, que unía la desembocadura del rio Guadiana con Itálica.

Contaba con la acuñación de moneda, y durante la dominación visigoda, gozó de gran prestigio civil y militar, ostentando, incluso, una sede episcopal.

En el año 713, fue ocupada por los musulmanes, pasando a ser una kura (similar a la provincia), siendo posteriormente reino de taifa, después de la desmembración del Califato de Córdoba -1.031-, y finalmente sometida , por los almorávides y almohades, pasando a ser taifa independiente, bajo Ibn Mahfot, alcanzando su dominio, hasta el Algarve portugués.

En 1.262, fue asediada por Alfonso X "El Sabio", quien le concede un Fuero Real, y en 1.369, pasa ser Condado de Niebla, regido por los Guzmanes, iniciándose su decadencia, a partir del S.XVII, provocada por el caciquismo y el despotismo, al que eran sometidos sus ciudadanos.

El Terremoto de Lisboa, de 1.755, arruinó gran parte del patrimonio de la ciudad.

En 1.982, fue declarado Conjunto Monumental-Histórico-Artístico, y en la última semana de mayo se celebra la Romería de la Virgen del Pino, patrona de la ciudad.

Niebla, posee un rico patrimonio, siendo dignas de admirar, sus murallas almohades, de origen tartésico, contando, asimismo, con sus bien conservadas Puertas de Sevilla, Embarcadero,Agua, Buey, Socorro y Agujero.

Su mezquita, convertida en la iglesia de la Granada, de estilo gótico-mudéjar, destacando el minarete, como el patio de abluciones.

Actualmente se celebra el Festival de Teatro y Danza Castillo de Niebla, que ha alcanzado gran renombre, desde el punto de vista turístico.

Su tradicional feria, concentra , a principio de noviembre, a una enorme concurrencia que acude a ella, desde todos los rincones de la comarca, por la gran fama con que cuenta este,evento ilipense.

miércoles, 27 de octubre de 2010

RECUERDOS ESTUDIANTILES.




Comencé mis estudios de Segunda Enseñanza, en el viejo caserón de Méndez Nuñez, en el Curso 1.930- 31, rodeado de mis inseparables compañeros, de aquel inolvidable Colegio de San Casiano, cuya amistad siempre pude conservar, durante toda mi vida, tanto en la época estudiantil, como cuando, al discurrir de los años, su número se iba reduciendo, por imperátivo de aquella.

Aquel grupo, tan unido, que formábamos Diego García Toscano. Eustáquio Izquierdo Báez, Emilio Rodríguez Barraso, Pepe Rodríguez Salguero y el autor de estas lineas, estábamos tan compenetrados, que todos juntos constituíamos un equipo indisoluble.

Vivimos, años muy difíciles, allá, por la monarquía de Alfonso XIII, cuando iniciamos el Bachillerato, bajo el Plan Callejos, para ser testigo, en ese mismo curso, de la proclamación de la II República Española.

Al dar comienzo el segundo año de estudios, ya en el nuevo régimen, el ministro de Instrucción Pública, Sr. Villalobos, estableció su nuevo plan de enseñanza, y a partir de entonces, los que ya habiamos iniciados, el sistema anterior, nos adaptaron al Bachillerato de 1.903, que por cierto, fue magnifico, desde el punto de vista docente.

De aquellos cincuenta y dos alumnos, que componiamos, el anterior citado curso, al correr de los años, quedamos reducidos a veinticuatro, y como estaba establecida la coeducación, de este conjunto ,tan admirable y maravilloso, formaban parte compañeras entrañables, como Luisa Raigón, Mercedes Alloza, Angelita Moreno de los Reyes y Pepita Ruiz Rubio.

En la fila de los varones, allí, con Eugenio Ribary, Jaime Beneyto, Fernando Rebollar, Paquito Gómez Sayago, Emilio Vilches Hernández, Juan Nicolás Márquez Dominguez, José Pérez Macías y demás queridos compañeros, que marcamos una era de lucha, para conseguir el traslado del vertusto centro, al nuevo palacio del Conquero, construido a iniciativa del ilustre catedrático de Psicología y Ética, don Félix Andolz González, cuando desempeñó la presidencia de la Diputación Provincial, bajo el Directorio del General Primo de Rivera.

Vivimos, el devenir del régimen republicano, con todas sus visicitudes, toda una etapa de incertidumbres, dentro de aquella pobreza, en la que nos desenvolvíamos.

Las sabias disciplinas, que nos inculcaban, aquellos grandes profesores, en el bello paraje del Conquero, al que nos trasladamos al comenzar el Curso 34-35, hacía, que se viera concurrido por esa gran masa estudiantil, que tanto disfrutaba, en aquellos coquetones jardinillos, que nos ofrecia la terriza Avenida de Manuel Siurot, con sus gigantesco eucaliptus, en la que no faltaban, diariamente vendedores tan populares, como Agustín, "El Italiano" con sus célebres pregones de "Y, otro paquetito", brindándonos sus sabrosas patatas fritas, o con Arturo,que con su gran simpatía, con su bombona de acero inoxidable, a la espalda, invitándonos a saborear , los exquisitos "Chámbiris", de la recién establecida Heladería "La Ibense".

Nuestras visitas, ya de mayorcitos, a la venta de Paco Arjona, en las entrañas de aquel cabezo, de grava roja, en las proximidades de la Morana.

Disfrutábamos, ante la Coral del Instituto de "La Rábida", bajo la dirección del maestro Herrera y creada, por el anteriormente citado Sr. Andolz, ante el himno del mencionado centro, que en grandes solemnidades, interpretábamos toda la población estudiantil.

Y, aquel almuerzo de despedida, de los estudios secundarios, a la que invitamos a nuestros profesores, que celebramos en el típico patio andaluz, de la acreditada "Casa Alpresa", en la calle Botica, al finalizar el mes de mayo del año 1.936.

Ya, solo nos quedaba traspasar el verano, para iniciar nuestros estudios superiores, en la Universidad de Sevilla, pero nuestro gozo cayó en un pozo, toda vez que dos meses, más tarde, estalló la Guerra Civil, y cada uno, cumplió con el imperativo legal, que nos imponía nuestros deberes patrios, acudiendo a los requerimientos, de los bandos contendientes, al ser llamados a filas, y en mi caso, fueron seis años, en dos etapas, ya que una vez licenciado, después de pasar veinte meses, en un hospital de campaña, donde pude palpar de cerca, los horrores que trae consigo una guerra, en aquellos terribles frentes del Ebro y Extremadura mi quinta fue removilizada, para echar mas peras al olmo.

Por razones obvias, me abstuve a participar, en los cursos para Alféreces Provisionales, pero muchos de mis compañeros lucieron, en sus pechos, la dorada estrella de las seis puntas , sobre fondo negro, y me impresiona, cada vez que paso, por una barriada onubense, ver como sus calles se ven rotuladas con los nombres, de muchos de mis compañeros, que habían caídos, heroicamente, en los campos de batallas.

A estas alturas, ya nonagenarios, podemos contar, los dedos de nuestra palma de la mano, para ver, con pena, que no llegamos a cinco, los supervivientes de aquel grupo, tan maravilloso y queridos, de una etapa de la vida, completamente inolvidable.

miércoles, 20 de octubre de 2010

EL CASTILLO DE SANTA OLALLA DEL CALA


En plena Ruta de la Plata, ya en la Sierra de Aracena, en el corazón de la Sierra Morena, se sitúa Santa Olalla del Cala, en una posición especial, para el tránsito de los metales de los núcleos mineros de Almadén de la Plata, como asimismo, de los onubenses Riotinto y Zufre, que nos acusan la presencia del hombre por el Siglo III a. de C, lo que le da a esta vía, un gran auge de intercambio comercial, en la época romana.

El nombre de Santa Olalla, guarda relación con la patrona Santa Eulalia de Mérida, ya que se atribuye su nacimiento en esta villa, desde la que se traslado a la ciudad emeritense para su martirio.

Sus habitantes, llamados "poncianos", comparten el gentilicio con el de "santaolleros" y, su historia, tiene su origen en el Siglo VIII, tras la conquista de Sevilla por Fernando III "El Santo", en el año 1248.

La reconquista cristiana de la Sierra, se llevo a cabo en dicho siglo, por Sancho II de Portugal, y al avanzar, Fernando III con el apoyo de Órdenes Militares, por el margen derecho del Guadalquivir, al objeto de reconquistar territorios que se consideraban integrados en la corona de Castilla, coalicionó con el ejercito portugués, lo que daba lugar a enconadas luchas hasta llegar a una paz concertada, mediante el Tratado de Badajoz en 1267, y el de Alcañices en 1297, pero como habían enfrentamientos fronterizos, a pesar de ello, para frenar la amenaza lusitana, se creo la Banda Gallega, con pobladores de León, Asturias y Galicia.

A partir de ello, Sancho IV "El Bravo", autorizó la construcción de fortificaciones, que dieron lugar a la erección, de los Castillos de Santa Olalla, junto a los de Cumbre Mayores, Fregenal de la Sierra y Aroche.

Junto al castillo-fortaleza, existen una iglesia y una sinagoga judía, que acusan su existencia medieval.

En esta villa pernoctaron, los reyes Felipe V y su esposa, Isabel de Farnesio, en la noche del 1 - 2 de Febrero de 1729, que fueron recibidos por el Arzobispo de Sevilla, Don Luis Salcedo y Azconia, para rendir pleitesía a dicho monarcas al pisar el primer pueblo de su diócesis, trasladándose con su séquito real hasta la ciudad hispalense, dónde instaló su corte durante cuatro años.

Al comenzar el Siglo XIX, durante la invasión francesa, se estableció en Santa Olalla, el Cuartel General de la Zona de Infantería de Marina, convirtiéndose en un gran centro de actividad bélica, y se recordó con la denominación del Cerro de las Baterías que, el municipio simboliza, con un enorme ancla, levantado en el centro de villa.

En los finales de este siglo, Santa Olalla se incluyó como pueblo de la provincia de Huelva.

miércoles, 13 de octubre de 2010

LA FERIA DE SAN LUCAS, EN GIBRALEÓN


Esta localidad data del Siglo IV a.de C, constituyendo un importante asentamiento musulmán en los tiempos de Al-Andalus, pasando, más tarde, al taifas de Niebla.

Fue reconquistada por Alfonso de la Cerda, en el año 1257, siendo arrebatada a los árabes por Castilla, durante el reinado de Alfonso X 'El Sabio' en 1282, quien la dejó como feudo a su hija Beatriz, siendo disputada la Villa, entre los Medinacelis y los Guzmanes, quedando convertida en Marquesado cuyo título lo ostentó Don Alfonso de Zúñiga, Duque de Béjar, durante el reinado de Carlos V, siendo junto a la vecina localidad de Niebla, una de las más antiguas de la provincia onubense.

Existe una población importante, de personas de raza negra, provenientes del Siglo XV, cuando una gran cantidad de esclavos negros, a través del puerto de Palos de la Frontera, eran destinada a América, toda vez que España, fue el último país de Europa, en abolir la esclavitud.

Gibraleón, celebra en este mes de octubre su tradicional Feria de San Lucas, de origen ganadero, desde el año 1323, por lo que junto a la ya celebrada en Zafra (Badajoz), es una de las de más prestigio e importancia de nuestro país.

Recuerdo, cuando era un niño, todos los años, llegada estas fechas, la Compañía del Ferrocarril de Zafra-Huelva, a través de grandes cartelas, anunciaba el establecimiento de servicios de trenes especiales para dicha feria, a la que los onubenses, abarrotaban aquellas composiciones de hasta quince coches, de los que entonces disponían, con estribo de madera y brillantes pasamanos de metal, que utilizaban aquellos sufridos revisores, para pasar de una departamento a otro, en plena marcha, toda vez que éstos eran independientes, con sus correspondientes puertas de entrada y salida.

Una vez llegada a la localidad olotense, se formaba una riada humana desde la estación al Real de la Feria, que nos ofrecía la presencia de algún que otro circo, junto a los humeantes puestos de castañas asadas.

Era muy frecuente las visitas a la antigua fábrica de cervezas "Mahou" que, nos ofrecía su exquisito producto, servido en botellas de barro vidriado y, que más tarde se transladó a la Villa y Corte, siendo una de las marcas más prestigiosas que existen en nuestro actual mercado.

Y aquella angosta calle del Carmen, que olía a peros de nuestra sierra, con abundancia asimismo, de puestos de castañas, nueces, turrón y tómbolas que atraían la atención de los visitantes que acudían, tanto de la capital, como de toda la comarca, en estos días feriados.

En el real ganadero, cerraban con apretón de manos sus tratos felizmente y, en estas ferias, por aquel entonces, los agricultores se abastecían de aquellos elementos, que cubrían sus necesidades en el ambiente agropecuario, que hoy en día, ya no son necesarias, por disponer de un comercio, que nos ofrece tener a cubierto todas la necesidades que la vida nos va exigiendo, a través de las últimas novedades, que el comercio nos ofrece.

No obstante, llegadas estas fechas, acudimos a nuestro acerbo y, recordamos cuando al regreso de Gibraleón, llegábamos a nuestros hogares, para mostrarles a nuestras madres, aquellas alforjas, en miniaturas, repletas de nueces y castañas, como frutos que nuestra Sierra, nos ofrecía en aquellos otoños llenos de pobreza en lo que entonces llamábamos, con cariño España.